Mostrando entradas con la etiqueta parto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta parto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de diciembre de 2015

EL PARTO DE LA CUQUI - Nuestro final feliz

Pues sí, casi 48 horas después de notar las primeras contracciones, parece que por fin la cosa llega a su fin. Estoy en dilatación completa y la cuqui empuja con fuerza para salir.

Cuando regresa la matrona lo hace con la ginecóloga y varias personas más. No se molestan en presentarse y a decir verdad yo tampoco pregunto. 

La matrona me explica lo que he de hacer. Con cada contracción, cuando ella me avise (ya que con la epidural no las veo venir) he de empujar con todas mis fuerzas. Y así comenzamos...cada vez que me lo indican yo empujo ayudada por cuquipapá, que me aguanta la cabeza. En ese momento me doy cuenta de lo agotada que estoy....tantas horas de parto se hacen notar, y siento que me falta el aliento. 

Empujo una vez, dos, tres veces...mientras cuquipapá me susurra que lo estoy haciendo muy bien, que soy una campeona, la matrona solo hace que decirme "más fuerte!! más fuerte!! Así no hacemos nada!!...me aprieta la barriga,  según dice ella, para ayudarme...le pido que pare, que me está haciendo daño...continuo empujando...la ginecóloga nos avisa de que ya está viendo a la niña, y le dice a cuquipapá si quiere verla. Él se lo piensa, es muy impresionable, pero se sitúa al lado de la ginecóloga para ver cómo asoma nuestra pequeña al mundo. Le noto emocionado.

La ginecóloga me dice que va a utilizar una ventosa obstétrica para ayudar a la pequeña a salir. Yo no entiendo nada...si llevo muy poco tiempo empujando!...por qué es necesario utilizar nada? Pero no reacciono, no soy capaz de decir nada, y con esa ventosa, en un par de pujos más mi pequeña llega al mundo.

La colocan enseguida encima de mí. Llora inconsolable, yo la abrazo, me parece todo tan irreal...soy mamá...por fin tengo a mi hija en brazos, lloro...cuquipapá llora también. Nos miramos, nos besamos...jamás fuimos más felices...estamos viviendo un sueño.

La matrona me devuelve a la realidad...me tienen que coser, así que le dan la pequeña a cuquipapá para evitar que me mueva mientras me cosen. Tres puntos de episiotomía y un desgarro interno. Tardan mucho, tanto que comienzo a sentir dolor. Les aviso para que me pongan un poco más de anestesia. Me pinchan anestesia local. Yo miro a cuquipapá con su hija en brazos. está totalmente hipnotizado...no hace más que repetir "qué guapa, qué guapa"...

Por fin terminan y cuquipapá me devuelve a mi pequeña. Le digo a la matrona que quiero darle el pecho, pero me dice que ahora enseguida me van a subir a la habitación, así que mejor me espere para que  no nos interrumpan...yo tengo entendido que cuanto antes mejor...pero hago caso y me espero...al cabo de tres cuartos de hora seguimos allí. Entra otra matrona a recoger material y le explico que quiero comenzar a darle el pecho. Me mira extrañada y me dice "pues tu misma, sácate la teta y dale"...la verdad es que no se por qué me sigue sorprendiendo la "amabilidad" de todo el personal...

Hago lo que me dice y siguiendo mi instinto, ya que no recibo ningún tipo de ayuda ni consejo, acerco a la pequeña al pecho. Es increíble cómo siendo tan y tan pequeña sabe exactamente lo que ha de hacer. Se engancha a la perfección y así, unidas, vienen a buscarnos y nos suben a la habitación.

Desde luego no fue el parto soñado...prácticamente nada salió tal y como lo había planeado, y con el tiempo tengo la sensación de que que me dejé hacer y me callé demasiadas cosas, asistiendo como mera espectadora al parto de mi hija. 

Pero de todo se aprende y esta experiencia me va a servir y mucho, de eso no tengo dudas.

EL PARTO DE LA CUQUI - Dilatación Parte 2

Me hacen pasar a una sala muy amplia con una cama en el centro. Ahí nacerá la cuqui. Me pongo la bata que me dan y me estiro en la cama. Entran la ginecóloga que me ha hecho el tacto y la matrona. La ginecóloga es muy joven, la matrona es más mayor. Ninguna de las dos parece especialmente amable.

La matrona me pregunta si he traído todos los papeles, se refiere a la última analítica, el electro y el Plan de Parto

El Plan de Parto es un documento donde se plasman nuestras preferencias a la hora de dar a luz. Lo suele facilitar el mismo hospital en la recta final del embarazo y hay que llevarlo en el momento del parto. El personal está obligado a respetarlo, siempre y cuando las condiciones lo permitan. Por supuesto es un documento totalmente abierto y sujeto a todos los cambios que una quiera, incluso en el mismo momento del parto.

Una de las cosas que establecí en ese documento era mi intención de probar el parto sin epidural, aunque tenía claro que si no lo soportaba no tendría ningún problema en pedirla...no se trata de que te den ninguna medalla no?

Desde luego, tras más de 24 horas de contracciones y en el estado en que me encontraba, lo único que quería era que parara el dolor, así que le dije a la matrona que por favor obviara lo que había escrito en el Plan de Parto ya que quería que me pusieran la epidural. 

Matrona (M): Si es que...todas sois iguales...(risita sarcástica) todas venís con el cuento de parir sin epidural y al final todas la acabáis pidiendo...has ido a clases de preparación al parto?

Yo (Y):

M: Es que os comen la cabeza con ese rollito del parto natural. Pues ahora que ya ves como son las contracciones vuelves y les cuentas la verdad! (más risas con la ginecóloga).

No me podía creer lo que estaba viviendo, se estaban riendo de mí? 

Me ponen las correas para controlar las contracciones y me toman la tensión y la temperatura. Tengo fiebre. Me dicen que hay que acelerar el tema, la fiebre puede indicar algún tipo de infección. 

La ginecóloga decide romperme la bolsa. Me avisa de que será como un tacto pero algo más doloroso pero no me preocupa, no creo que se pueda sentir más dolor del que yo siento en ese momento. Al hacerlo noto un gran chorro de líquido caer entre mis piernas. Son aguas claras, buenas noticias.

Me ponen una vía con oxitocina para acelerar las contracciones y por fin llaman al anestesista. Nos dejan solos a cuquipapá a mí. Las contracciones ya son bestiales, el dolor me come, no consigo dominarlo y grito fuera de mí con cada nueva contracción. Por fin aparece la anestesista, la primera persona amable con la que me encuentro allí. Hacen salir a cuquipapá y me pide que me siente y curve la columna todo lo que pueda hacia dentro. La postura es muy incómoda, pero aprovechamos un momento de paz entre contracciones y consigue pincharme a la primera.

A los poco minutos comienza a hacer efecto y por fin encuentro algo de paz. Tras todo lo vivido hasta ese momento, el mero hecho de no sentir dolor hace que se abra el cielo ante mí. Aunque estoy agotada ahora ya puedo pensar con claridad y comienzo a ser consciente de que estamos a punto de conocer a nuestra pequeña...la vida nunca jamás volverá a ser igual.

Llegados a este punto, habrían pasado unas dos horas desde que llegamos al hospital. Yo estaba tranquilamente charlando con cuquipapá, viendo cómo el monitor que controlaba las contraccones echaba humo, aunque lógicamente yo no sentía nada. Y entonces comencé a notar una presión muy fuerte por ahí abajo, es dificil de describir...justo al poco entró la matrona y cuando se lo dije. me dijo que era normal, que no me preocupara, a lo que yo pregunté "no será la niña saliendo ya no?" Ella me miró con cara de "guasa" y me contestó que eso era imposible, que las cosas no iban tan rápidas.

Ante mi insistencia decidió ver qué estaba pasando por ahí abajo. Cuando miró entre mis piernas le cambió la cara, me miró diciendo "pues sí, vamos a empezar" y salió disparada de la sala llamando a la ginecóloga. Al parecer mi niña tenía prisa por salir y había comenzado el trabajo ella solita.









martes, 22 de diciembre de 2015

EL PARTO DE LA CUQUI - Pródromos de Parto

Fue un parto largo, muy largo, y desde luego no fue tal y como lo había imaginado...pero ese momento en que te ponen a tu hija encima es tan inmenso y tan único, que solo deja lugar a la felicidad, borrando cualquier pensamiento o sensación negativa.

Durante el embarazo me había estado informando sobre el momento del parto. Para mí era muy importante tener un parto respetado, con la mínima intervención, e incluso estaba dispuesta a intentar un parto sin epidural, ya que quería ser plenamente consciente de la llegada de mi hija al mundo.

Aunque tengo un seguro privado, quería dar a luz en el hospital público que me per toca, ya que en Barcelona es de los que mejor fama tiene en cuanto a partos se refiere, así que yo estaba encantada. Tenía claro que pariría allí, aunque los controles los llevaba simultáneamente por la Seguridad Social y por el seguro privado en la Clínica Dexeus.

Mi FPP (Fecha Prevista de Parto) era el 26/12/2013, día de San Esteban y festivo en Cataluña. Mi familia bromeaba con que les iba a dar las Navidades.

La madrugada del 16 al 17 de diciembre me desperté a las 5:00 horas con muchas molestias...notaba lo que yo creía que eran contracciones, aunque como no había notado antes ninguna no estaba segura...me levanté y me senté en el sofá pensando que se me pasaría. Al ver que las contracciones no paraban, comencé a controlar la duración y el tiempo entre contracción y contracción. Las tenía cada 5-6 minutos, así que en cuanto cuquipapá se despertó nos fuimos para el hospital.

Estábamos muy tranquilos, yo estaba convencida de que era una falsa alarma...absolutamente todo el mundo me decía que seguro que se me retrasaba...siendo primeriza y con la barriga tan alta como la tenía...hasta mi ginecóloga (que me había visto 4 días antes) daba por hecho que hasta enero nada.

En el hospital me hicieron un tacto (bastante doloroso por cierto) y me dijeron que el cuello del útero estaba muy blandito, pero que no había dilatado nada. De ahí pasamos a las correas, donde comprobamos que efectivamente estaba teniendo contracciones aunque eran todavía muy irregulares (es cierto que desde que llegamos al hospital noté como la cosa se había frenado bastante). La matrona que me atendió, que era un amor, me dijo que que estaba en lo que se llaman pródromos de parto, que es cuando el cuerpo se está preparando para el momento del parto. Me aconsejó que caminara bastante para aligerar el tema y me aseguró que desde luego de esa semana no pasaba...

Cuquipapá y yo nos quedamos en shock...que se adelantara el parto era lo último que nos esperábamos...pero si ni tan siquiera tenía preparada la bolsa!! (lo sé, lo sé...falta total de previsión...). Así que nos fuimos para casa dispuestos a preparar todo para la llegada de la cuqui.

Durante el día estuvimos de allá para acá, haciendo compras de última hora. Continuaba sintiendo contracciones dolorosas de vez en cuando, pero eran muy irregulares. Y así estuvimos hasta la noche...ahí ya fue otra historia...comenzaba la fiesta...